Un proyecto de cooperación internacional coordinado por el Consorcio de Ribera y financiado con dos millones de euros por la Comisión Europea para la creación de un sistema de gestión de residuos en un distrito de la isla de Sao Tomé y Príncipe, que incluye la capital, con el objetivo de mejorar las políticas ambientales de la zona, evitar la degradación y los problemas sanitarios generados por los rellenos sanitarios descontrolados y, al mismo tiempo, combatir la pobreza mediante la creación de empleos verdes mediante la creación de cuatro pequeñas estaciones comunitarias de compostaje y dos estaciones de reciclaje para que la población pueda ver los resultados del esfuerzo colectivo en la recogida selectiva y en el apoyo a la creación de empresas que fomenten el uso de los recursos y, de esta forma, la economía circular.